Vida académica

DOCENCIA. INVESTIGACIÓN. GESTIÓN. COMPROMISO

La docencia es un proceso social que se desarrolla en el día a día de la Facultad, de la que llega a constituirse en núcleo fundamental. En tanto proceso, exige estar alertas a sus cambios, a sus mensajes y demandas, como única vía para poder contribuir a su mejora.

El proyecto docente de la Facultad de Educación y Trabajo Social está hoy consolidado y tiene buena acogida. Pero ello no es óbice para seguir trabajando en su desarrollo y en la búsqueda de la calidad, pues nuestra próxima obligación en este sentido está relacionada con la necesidad de responder, con garantías, a las exigencias que nos plantean las evaluaciones externas. Se hace necesario, por tanto, abordar con decisión los procesos de evaluación y emprender las correcciones que éstas nos señalen. Sólo así estaremos cumpliendo con nuestra responsabilidad institucional y con nuestra tarea como docentes.

Aunque continúa siendo deficitaria, la investigación crece sin cesar en nuestra Facultad. La actividad investigadora es cada vez más amplia y de gran calidad. Existen, además, grupos de investigación consolidados y proyectos activos que dan buena cuenta de nuestro interés por la investigación. A pesar de ello, no hemos sabido aplicarla siempre a nuestra praxis ni proyectarla socialmente en la medida en que exigen sus niveles de excelencia. Estos cuatro años nos han dejado claro que es necesario hacer esfuerzos suplementarios en este sentido.

Se hace absolutamente necesario, pues, impulsar la actividad investigadora, así como trabajar activamente en darle visibilidad y en proyectarla hacia la sociedad.

La naturaleza de los retos que la implantación de los Títulos y la actual situación económica a las que debemos hacer frente reclama una participación activa de toda la comunidad universitaria.

Nuestro proyecto propugna la construcción compartida de la Facultad que todos deseamos. Con ese objetivo, propiciaremos la participación de todos como única vía para hacer realidad ese proyecto común. De ahí, el que estemos interesados en impulsar los procesos, recursos, herramientas, comisiones y foros de participación que resulten necesarios para la búsqueda de acuerdos en todos aquellas cuestiones que resultan fundamentales para nuestro presente y nuestro futuro como Facultad.

Desde el punto de la gestión, no renunciamos a nuestra responsabilidad, pero creemos en que la gestión del cambio que implica la adaptación al Espacio Europeo exige de nosotros respuestas más creativas. Para nosotros, la transparencia de la gestión asienta sus bases en la corresponsabilidad compartida y en la coordinación responsable como vías para mejorar la calidad de la docencia y la investigación, al tiempo que para elevar el nivel de satisfacción de todos los miembros de la comunidad universitaria de la Facultad de Educación y Trabajo Social.

Nuestro compromiso en ese sentido consiste en gestionar el cambio a partir de nuevas ideas y nuevos estilos, en la eliminación de los mecanismos que nos han impedido, hasta ahora, rentabilizar nuestro trabajo y en fortalecer los procesos que nos ayuden a ser cada día más eficientes.

A. GESTIÓN DE LA DOCENCIA

Una de las más claras muestras de nuestra motivación y permanente compromiso con la tarea docente que nos anima la constituyó nuestra apuesta decidida por la implantación de los nuevos Grados. Durante estos últimos años, hemos demostrado capacidad y disposición para afrontar, incluso sin normativa ni herramientas claras, las más arduas empresas docentes y de gestión de la calidad. Y lo hemos hecho, ilusionados con la tarea se dinamizar y dar impulso a ese nuevo paradigma de Facultad que queremos. En ese sentido, no sólo hemos marcado el rumbo, sino que, además, hemos sabido ser ejemplo para todos. Conseguir que siga siendo seguirá constituyendo mi mayor compromiso al frente del Decanato.

Aunque siempre a nuestra zaga, la normativa que se ha ido consolidando evidencia que estábamos en lo cierto. En gran parte, el reconocimiento de muchas de las actividades que fuimos desarrollando estuvo marcado por los ejemplos de coordinación y de búsqueda de la calidad que emprendimos en nuestra Facultad. Hoy, el papel de los Comités de Título, de las coordinaciones de Grado, de Practicum, de curso, aula o asignatura empiezan a ser miradas desde otra perspectiva y a ser progresivamente reconocidas.

En el sentido anterior, los cuatro próximos años resultan cruciales para la consecución de muchos de nuestros objetivos. Para ello, el trabajo interdisciplinar, la coordinación responsable y la búsqueda constante de la calidad resultan imprescindibles. Y eso es tarea de todos.

Por lo que respecta al ámbito de la docencia, la tarea fundamental del Decanato continuará centrándose, básicamente, en:

  • la búsqueda de la consolidación de:
    • los Títulos de Grado y, sobre todo, de Master que se imparten en la Facultad;
    • una cultura de la calidad apoyada en una política y unos objetivos de calidad conocidos y de acceso público;
  • la regularización del Practicum de los distintos Grados y Masteres, proceso en el que hemos avanzado considerablemente, pero al que debemos seguir dedicando buena parte de nuestros esfuerzos;
  • la búsqueda del consenso en relación con los mejores procedimientos, criterios y estrategias para la asignación, tutela y evaluación de los Trabajos de Fin de Grado y Master, de modo que se conciban como procesos regulares relacionados con la docencia de una asignatura más;
  • el estudio y análisis de la posibilidad de implantación de nuevos programas de Master y Doctorado ajustados a las necesidades de formación de nuestros egresados de los Grados;
  • la evaluación de los Planes de estudios vigentes, de modo que sea posible avanzar en la consecución del objetivo de calidad que anima nuestra tarea diaria;
  • el impulso y el apoyo decidido al trabajo interdisciplinar, a la coordinación entre el profesorado de las distintas asignaturas y a la evaluación conjunta de las competencias transversales.

Los Comités de Título están llamados a asumir muchas de las competencias colegiadas relacionadas con la docencia y la gestión que hoy descansan en otras instancias. Se hace necesario, por tanto, que el decanato deje atrás estructuras anquilosadas que implican distintos niveles verticales de decisión, que evolucione y que delegue en quienes tienen competencias para desarrollar actividades de organización, funcionamiento y desarrollo de los Títulos. De ahí, nuestra propuesta responsable de actuar como coordinadores del trabajo interdisciplinar del personal implicado en las tareas de construcción de lo que queremos sean nuestras Titulaciones.

Con las directrices claras de un Decanato articulador que vela por todos, nuestros Comités de Titulaciones deberán desarrollar la tarea de organización y desarrollo del Título que les asignan la Universidad y el propio Espacio Europeo de Educación Superior, y responsabilizarse de ello ante la Junta de Facultad. Han de ser ellos, por tanto, quienes se planteen cuestiones fundamentales como:

  • la elaboración de propuestas razonadas relacionadas con una más adecuada distribución de las docencia

A nuestro juicio, los procesos de enseñanza-aprendizaje deben permitir a profesores y alumnos períodos más sosegados de estudio e investigación, para lo cual parece conveniente que la docencia se organice en lapsos que permitan un menor número de asignaturas y una distribución más racional de las distintos tipos de actividades requeridas por cada materia o asignatura, pues ello permitiría organizar la docencia en horarios menos dispersos.

  • la adecuada organización de los grupos de teoría, práctica y seminarios, de modo que se garantice que la docencia pueda desarrollar un enfoque de trabajo centrado en el estudiante y en su participación activa en el proceso;
  • el respeto a los horarios y a las franjas horarias, pues son el resultado de largas reflexiones tendentes a armonizar los intereses de todos;
  • el desarrollo de medidas encaminadas a:
    • impulsar el trabajo activo y autónomo de los estudiantes a partir de la orientación de los docentes;
    • favorecer las labores de tutoría del profesorado.

– LOS ESTUDIOS DE MASTER Y DOCTORADO

La Facultad es el Centro responsable en este momento de cinco Títulos de Master Oficial: Investigación Aplicada a la Educación, Arteterapia y Educación Artística para la Inclusión Social, Psicopedagogía, Docencia e Interpretación en Lenguas de Señas y Psicología de la Educación, dos de los cuales no se están impartiendo en este momento. A ello se suma la docencia del módulo básico del Master en Profesor de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas que, incomprensiblemente, y a diferencia de lo que es práctica habitual en todas las Universidades del país, sigue sin ser asignado a nuestro Centro. En los últimos meses hemos redoblado nuestros esfuerzos en este sentido, y pretendemos seguir haciéndolo, apoyados como nos sentimos por la Conferencia Nacional de Decanos de Educación.

El equipo decanal que coordino considera entre sus objetivos prioritarios:

  • Seguir desarrollando acciones para conseguir la implantación, en nuestra Facultad, del Máster en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria. Se trata de un título profesional de especialización didáctica, estrechamente relacionado con la naturaleza intrínseca de nuestra Facultad y que supondría una importante revitalización de la vida académica de nuestro Centro.
  • Continuar con el proceso de evaluación de los másteres de nuestra Facultad con el objeto de buscar vías para hacerlos más atractivos a un mayor número de estudiantes. En este sentido, puede resultar interesante la apertura de itinerarios que les permitan reflejar un carácter menos específico y ampliar, así, el catálogo de posibilidades reales de formación y de iniciación a la investigación que se ofrece a los estudiantes.
  • Impulsar el desarrollo de:
    • nuevos programas de masteres destinados a la especialización profesional e investigadora de nuestros egresados de los Grados. Ello, naturalmente, a partir del estudio de su viabilidad y oportunidad en relación con las necesidades reales de nuestros estudiantes y de nuestra Comunidad;
    • nuevos programas de doctorado; especialmente interdisciplinares, interuniversitarios e internacionales.

B. GESTIÓN DEL PRACTICUM

Aunque hemos progresado sustancialmente en lo que a organización del Practicum se refiere, éste sigue constituyendo, sin duda, uno de los más importantes retos de la Facultad de Educación y Trabajo Social. Hasta hace poco se había abordado desde la búsqueda tardía de soluciones ad hoc, y en los últimos tiempos se nos ha negado la responsabilidad que tenemos en su organización. De ahí, el que buena parte del profesorado rehúya estar ligado de alguna manera a la que sin duda es la más importante de las asignaturas de las distintas titulaciones y el eje de la formación de los educadores. Pero la propia realidad nos muestra el camino.

El equipo que coordino entiende que, dado que el Practicum es una asignatura troncal de los Planes de la Facultad de Educación y Trabajo Social,

  • son la propia Facultad y la Universidad quienes deben dar respuesta a la problemática que suscita el Practicum;
  • en tanto conocedora de la realidad del Practicum y de lo que queremos que sea para nuestros estudiantes, la Facultad ha de ser el puente entre los centros, organismos e instituciones que nos brindan su apoyo;
  • por su propia naturaleza, el Practicum es una asignatura que exige “compromiso”. Y éste no se consigue por medio de actitudes intransigentes y cargas irresponsables, sino con la claridad de ideas. Y desde éstas, con el diálogo, con la ilusión, con el respeto a las opiniones ajenas, con la tolerancia, con la búsqueda del consenso.

En el sentido anterior, el equipo que coordino entiende que la organización del Practicum ha de recaer en quienes no sólo tienen las competencias para ello, sino que son, además, sus mejores conocedores: el Comité Académico del Título. Y que es éste quien debe elevar a la Comisión General del Practicum, también articuladora e integradora de las posturas e intereses de todos, las propuestas que estime conveniente en relación con su desarrollo.

A pesar de ello, y a modo de objetivos generales, el equipo que coordino hará propuestas a los Comités relacionadas con:

  • En lo que viene siendo una reivindicación histórica, continuar las acciones tendentes a:
  • Mejorar las condiciones del Practicum de las distintas Titulaciones, atendiendo a su especificidad.
  • Exigir el reconocimiento del Practicum como asignatura semejante al resto de las del Plan de Estudios, y a la que se debe, por tanto, el mismo tratamiento.
  • Aunque se han conseguido algunos avances en ese sentido, continuar exigiendo el reconocimiento de la labor llevada a cabo por los responsables del Practicum y la necesidad de nuevas figuras, como la del coordinador del Practicum de Mención.
  • Regular las actividades específicas del Practicum de cada Titulación, de modo que éste no desvirtúe sus objetivos específicos en función del profesorado que tutele al estudiante. Los estudiantes tienen derecho a ser evaluados con los mismos criterios, por lo que se hace necesario que en los planes específicos encuentren acogida los objetivos, contenidos, actividades y aspectos que todas las áreas de conocimiento consideran como básicos para cada especialidad.
  • Conseguir que la tutoría y el seguimiento del Practicum constituyan procesos más cercanos y estrechos de trabajo con los estudiantes.
  • Solicitar y favorecer la participación activa de todos los sectores y personas implicadas en hacer del Practicum una actividad ciertamente enriquecedora de la dimensión teórica de la enseñanza, pero alejada de la mera aplicación de la teoría a la práctica.
  • Aprovechar al máximo la riqueza supuesta por el Practicum. Es preciso encontrar las vías para ello, y en ese sentido irán las propuestas de nuestro equipo, para que los datos aportados por las prácticas puedan ser aprovechados, además, como fuente de otros trabajos de campo o relacionados con los créditos prácticos de otras asignaturas, de modo que el estudiante le encuentre un sentido nuevo y más enriquecedor.
  • Proponer al resto de asignaturas una nueva consideración del Practicum basada en su importancia en el conjunto de las enseñanzas de la Facultad de Educación y Trabajo Social y en el nivel de coherencia metodológica y procedimental que exige al resto de las asignaturas. En este sentido, parece que han de ser las demás asignaturas las que respondan a las necesidades que él plantea y no al contrario. Partiendo de esta premisa, el equipo decanal, presentará a los Departamentos una serie de propuestas específicas en el sentido de que los programas de las distintas asignaturas adecuen sus contenidos -teóricos y prácticos- con el propósito de aportar conocimientos, estrategias y actividades que faciliten y hagan más fructífero el período de prácticas escolares. Todas estas propuestas se enmarcan en una concepción del Practicum como actividad que al tiempo que pretende desarrollar destrezas profesionales supone, también, el reconocimiento de la práctica como generadora de teoría, y a ésta como instrumento de análisis de los problemas prácticos.

Velará, además, por:

  • garantizar que la Facultad disponga, a principios de curso, de los listados de Centros de prácticas;
  • hacer conocer a profesores y a estudiantes, con suficiente antelación, los Centros en los que desarrollarán las prácticas escolares;
  • conseguir que los Centros no se vean afectados por el fluir de estudiantes asignados, que habrán de ser presentados en su conjunto. Ello permitirá a los Centros organizar una única presentación de sus características contextuales y de su funcionamiento interno;
  • ampliar la relación entre la actividad de la Facultad y los centros e instituciones en los que se realiza el Practicum. En ese sentido, potenciaremos actividades de intercambio entre la comunidad universitaria de la Facultad y la de los centros de Practicum, dirigidas a profundizar en el conocimiento profesional mutuo.

C. GESTIÓN DE LA INVESTIGACIÓN

El equipo que coordino concibe la investigación como actividad indisolublemente asociada a la labor del profesor universitario. Como consecuencia de ello, este equipo decanal se plantea como objetivos potenciar lainvestigación, de modo que ésta no sólo se incremente, sino que vea fortalecida su calidad y que la búsqueda de ésta se traduzca en una mayor producción científica por parte de los miembros de la Facultad de Educación y Trabajo Social. Para ello, propone las siguientes acciones concretas:

  • Establecer perfiles y criterios internos y externos, capaces de medir la calidad de las producciones científicas desarrolladas en la Facultad de Educación;
  • Aprovechar los cursos de segundo y tercer ciclos para potenciar la investigación de calidad, especialmente la centrada en los problemas de enseñanza-aprendizaje;
  • Favorecer y potenciar:

a) la creación de nuevos estudios de doctorado; especialmente de carácter interdisciplinar, interuniversitario e internacional;

b) los intercambios de profesorado y de alumnos en el marco de los distintos convenios y programas existentes;

c) las vinculaciones con los distintos centros, organismos e instituciones capaces de aportar la materia prima a la investigación;

d) la importantísima labor llevada a cabo por los Grupos de Investigación Reconocidos (GIR) que funcionan en nuestra Facultad, algunos de los cuales se hayan integrados en redes nacionales e internacionales de excelencia, y que tanto contribuyen a fortalecer la actividad de I+D+i de la Facultad. Asimismo, la desarrollada por los dos Observatorios que funcionan en el Centro: el Observatorio de Educación Patrimonial en España (OEPE) y el Observatorio de la Validación de Competencias Profesionales (OBSERVAL), así como la llevada a cabo por el Centro Transdisciplinar de Investigación en Educación (CETIE-UVa).

e) la interacción de los Grupos de Investigación consolidados con el sector empresarial y su entorno, para impulsar las actividades de transferencia.